Entrevista inédita realizada a Roland Dyens el 15 de julio de 2008 en Valencia durante el rodaje del documental MEMORIAS DE GUITARRA de los directores Vicente Tamarit y Rafa Higón. Un homenaje a mi querido y añorado Roland Dyens.
Sencillamente, imprescindible…

Hablar de Roland Dyens es adentrarse en una figura que traspasó las fronteras de la guitarra clásica. Desdibujó sus límites hasta convertirla en un caleidoscopio multicultural donde convivían el jazz, la música clásica y popular junto a la improvisación más rabiosa con un lenguaje propio e irrepetible. Roland Dyens no encajaba del todo en ninguna categoría, y precisamente por eso sigue siendo tan fascinante.
Su forma de tocar era un reflejo de su personalidad inconfundible, tan elegante como impredecible. En el mundo clásico, donde todo suele estar fijado, Dyens se permitía jugar, reinventar, y sobre todo arriesgar, que era lo que más le gustaba. Podía pasar de una delicadeza casi susurrada a una explosión rítmica con una naturalidad desconcertante, transmitiendo a cada instante su esencia llena de virtuosismo, humor y sofisticación. Cada actuación era distinta, nueva, convirtiendo sus conciertos en una experiencia única. Su sonido, su fraseo y su libertad interpretativa siguen siendo una referencia para todos los guitarristas.
Y no fue simplemente un intérprete brillante. Fue un creador total. Como compositor, nos dejó un legado inmenso de piezas que hoy forman parte del repertorio habitual de guitarristas de todo el mundo, escritas con una inteligencia musical y una sensibilidad fuera de lo común. Como pedagogo, creo una gran escuela de guitarristas en el Conservatorio Nacional Superior de Música de París y en sus clases magistrales por todo el mundo.
Tuve la gran suerte y honor de conocerlo personalmente en 1996 y desde entonces nos unió un vínculo personal, una íntima amistad que duró hasta el final.
Una figura irrepetible cuya huella en el mundo de la guitarra sigue resonando y creciendo con el paso del tiempo Y eso, en la historia de la música, ocurre muy pocas veces.

Roland ¿conoces la historia de Jorge Orozco y el hallazgo de las partituras?, ¿qué recuerdas de todo eso?, ¿cómo te vino a ti lo que te contó Jorge?
R. D.: Me lo contó hace años. Seis años, tal vez siete… Pero es una cosa tan particular, tan única, que lo recuerdo siempre. Sí, sí… una historia única. Da casi miedo, hay tantas señales, tantos símbolos… es un sueño.

¿Qué crees que puede significar encontrar el hallazgo de un compositor olvidado, ignorado para el mundo de la guitarra, para la guitarra?
R. D.: Me hace pensar que, seguramente con certeza, hay otros Estanislao Marco en el mundo. Seguramente. Ha sido un sueño para mí y para otros, seguramente, de encontrar un compositor escondido, un milagro así, un genio escondido. Estoy seguro que hay otros Marco en el mundo. Significa mucho, porque para la persona de Jorge Orozco, es muy rico de símbolos esta historia. Le habla esta historia como una cosa única en su vida. Nunca va a pasar otra vez una cosa de este tamaño, dimensión espiritual, de todo… hay tantas cosas en su vida personal…
Además, cuando los mismos signos zodiacales, tauro los dos, crean vínculos increíbles además de la música y la guitarra. Estoy firmemente convencido que hay días que nuestro amigo Jorge piensa que son un poco mágicos. A parte de ser para su familia, sus descendientes, los nietos…
¿Has tenido oportunidad de escuchar la música de Estanislao, algo de la música de Estanislao?
R. D.: Si, como no, con Jorge únicamente. Es mi única fuente que tengo. Si, hace seis años su disco. Recientemente, antes de esta entrevista, tocó unas piezas. Son todas cortitas, muy elegantes. Es una música que me habla mucho, que me habla personalmente también. Me hace pensar un poco en la generación de Llobet, de Pujol. También. Si. La misma forma de componer, de tocar el instrumento… esta delicadeza que fluye.
La cosa que se me ocurre un poco en esta historia. Tuve la idea de repente. La aventura, se trata de una aventura. Es un sueño, una historia, un camino. Un camino no de cruz sino un camino de amor.

Si fuese un compositor más antiguo, habría sido un poco más irreal, porque en el pasado… la música barroca …está muy lejos. El hecho que Marco haya sido un compositor del siglo pasado logra ser más probable, estar más cerca de nosotros, más tocable. Es como un abuelo. Se murió en 1954. Nací en 1955, entonces es la continuación de la generación de guitarristas compositores. Personalmente me toca mucho porque soy compositor. Porque esa línea de compositores guitarristas a la que pertenezco “de facto”, a esta línea, entonces me toca mucho. Jorge Orozco que yo sepa no compone o pocas cosas, no sé. Pero soy compositor, entonces esta línea, Sor, Tárrega, Pujol, Llobet… Me siento un nieto de esta línea.
Háblanos un poco de esta línea que dices tu. Dinos algunos nombres que para ti sean importantes en esa tradición de la guitarra, de la música para guitarra.
R. D.: España… muy fuerte. La tradición es muy fuerte en España. Sor por supuesto, Tárrega… Llobet es mi amor, adoro a Llobet. Marco es una parte de esta tradición también, aunque las piezas son menos desarrolladas, menos complejas, menos sofisticadas, es un hecho. No es una cosa subjetiva, es muy objetiva.
Seguramente en otros países también hay un nombre equivalente pero menos, tal vez menos conocido por los españoles.
En Suramérica, Barrios es un emperador de esta línea, es un embajador de esta línea, un hijo espiritual mayor de la línea de los guitarristas compositores. Si, si… Hay tantos… Coste me encanta, compositor francés.
¿Los fundamentales?
R. D.: ¿Los más importantes? Sor, el abuelo, es el árbol. Somos las ramas del árbol. Extraño esta línea, la extraño, porque había en el pasado… los pianistas compositores. Pero hoy ha sido un divorcio entre los compositores y los intérpretes. OK. Todos los lugares, todos los departamentos de la música también, desde el momento que uno pide al compositor componer también la cadencia de un concierto. Para mi ese ha sido el inicio del divorcio de esta tradición natural de un compositor intérprete. Ha sido el divorcio, un momento en el siglo XIX y después ha sido consumado el divorcio. Pero pienso que menos en el mundo de la guitarra. Hay siempre una continuación de esta tradición.
¿Crees que hay más continuación en el mundo de la guitarra que en cualquier otro instrumento o en cualquier otro apartado de la música, o no es así?
R. D.: Si, por supuesto, porque en el repertorio tal vez es menos importante que el del piano. Entonces con el piano o el violín hay tantas cosas, tan enormes de cosas que invita a la pereza. Invita a los pianistas un poco a eso. Yo pregunte ya ¿Por qué no compones? Porque hay tantas cosas ya hechas…Para mí es un pretexto un poco, no me basta. Pero creo que en la guitarra el repertorio es un poco menos importante.
Entonces es físico. La guitarra es un instrumento físico. Con una sensación diversa, distinta. Es físico. Porque los guitarristas con las canciones… Es un instrumento más cerca de las raíces populares. Y basta. Eso es la respuesta
¿Cómo ves el momento actual de la guitarra?
R. D.: En evolución. Muy fructuoso, muy productivo Es una caja de resonancia para mí. Como la guitarra, de armonía. Todas las influencias, todo está libre, con Internet también todas las influencias… los jóvenes se han influenciado de tantas cosas, con tantos aportes de música extranjera, pop, rock, música del mundo…
Estamos en una época, alambique. Todo se prepara, las cosas en este tiempo de mezcla, punto de encuentro. La guitarra para mi corresponde perfectamente al perfil ideal porque las influencias… es un instrumento plural. El piano no es tan plural, es un hecho objetivo también.

La guitarra, ¿qué guitarra?, la guitarra clásica… la hawaiana, jazz, bossa nova, flamenco, folk, pop, no sé… Entonces la guitarra para mi es… Un día yo escuchaba la radio. Fue en el 82. Parecía como un sueño. Era un sueño. Estaba medio dormido y en esa época dormía con la radio. Escuche una noticia: el Papa ha declarado que la guitarra era el instrumento de la convivencia entre los hombres en el mundo, hoy, oficial. Parece una broma surrealista total. Tuve la confirmación el día después. Fue seguro en el 82. Entonces es el instrumento de unión, de reunión de los pueblos, de la humanidad, instrumento de la humanidad. Es bello. Si, si… El cruce de caminos, se cruzan con la guitarra. El símbolo perfecto para mí. Estoy muy contento de tocar la guitarra.
“La Guitarra es el instrumento de unión,
de reunión de los pueblos, de la humanidad.
Instrumento de la humanidad”
Y entonces, ¿qué retos piensas que tiene delante el intérprete o compositor de música para guitarra o el guitarrista? Como tu bien dices, la guitarra está muy diversificada, pero por centrar un poco, hablamos de la guitarra de concierto o el intérprete de concierto en estos años venideros. ¿Qué retos piensas que le quedan? Eso que hablamos antes también, ¿por qué no se programan en los auditorios más con guitarristas?, ¿por qué no está guitarra a nivel que puede estar otro instrumento, como por ejemplo el piano, como instrumento solista o cualquier otro instrumento?
R. D.: Siempre es la misma problemática, desde siempre. Se trata de dos cosas. Si no se programa mucho la guitarra en comparación con el piano, ok es una cosa, pero el público… no me importa que el público no sean 2500 personas. No está hecha para la guitarra esa dimensión. La guitarra para mi está simbolizada por un retrato de Tárrega con un círculo de diez personas, pero escuchando la guitarra como nunca. Se oye el silencio cuando se ve la foto esta. Para mí, es la definición de la guitarra este poster. Vemos a Tárrega tocando su música probablemente y gente, diez personas, serias personas, doctores, médicos, abogados, burgueses de la sociedad de Villarreal tal vez, con la barba y todo, como si fuera una pose para la foto. ¡No! Era tan vivo. Para mi esa es la guitarra. No me importa. Lo que yo prefiero, es la verdad, tocar tres veces en un sitio de cien personas que una en un sitio de dos mil. Que nunca pasa o casi nunca. Mejor para la guitarra.

Bien, entonces, programación, ¿por qué? Porque todavía existe el complejo de instrumento popular. Es así. Pienso, soy francés en París. El Conservatorio de París en 2009 va a conmemorarse el 40 aniversario de la creación de la plaza de profesor de guitarra. Nada. Cuarenta años no es nada comparado con el piano o el violín u otro instrumento. No es nada. Reconocimiento poco a poco. Pero los guitarristas tienen que hacer un esfuerzo también. Un poco su culpa también es. Porque el repertorio es a veces aburrido. Si, lo digo, ¡¡aburrido!! No es políticamente correcto, pero es la verdad.
Es un instrumento muy difícil, muy difícil para lograr hacer una cosa limpia y se escuche con placer. Cuesta mucho. Cuesta más que otros instrumentos seguramente. Un precio muy, muy alto. Depende del repertorio. No es un instrumento muy sonoro. Muchas veces desafinado un poco, desagradable, ¿no? Es frágil, es un instrumento frágil y se rompe todo en nada. En poco tiempo, por un detalle, el ambiente, la atmosfera, la escucha se rompe porque un ruido… fiuu… porque el re esta apagado… Es frágil. Es la razón porque me gusta. La guitarra es un instrumento loco para locos. Si, si… Laberíntico, complicado, complejo, ambicioso.
“La guitarra es un instrumento loco para locos”
Vídeo con la primera parte de la entrevista a Roland Dyens
Composiciones de Roland Dyens (I)
Grabaciones incluidas en el CD «Guitarra fin de siglo»
- Saudade nº 3. Dance
- Saudade nº 3. Fête
- Saudade nº 3. Final
- Libra Sonatine. India
- Libra Sonatine. Largo
- Libra Sonatine. Fuoco
- Vals en Skai
- Tango en Skai

