por Jorge Orozco
Esbozo biográfico del compositor y guitarrista valenciano Estanislao Marco , después de la investigación llevada a cabo por Jorge, que ha permitido conocer y recuperar la vida y obra de una figura fundamental en la Historia de la Guitarra de la Comunidad Valenciana.
Nacimiento y los primeros años
Estanislao Marco Valls nació en la localidad de Vall d´Uixó provincia de Castellón, el 17 de Mayo de 1873 a las cuatro de la mañana, siendo bautizado ese mismo día en la Parroquia de la Asunción (Archivo de la Parroquia de la Asunción, Vall d¨Uixó, Castellón, Libro de Bautismo, 1873, Fol. 211, vto. 80.-41). Sus padres, Manuel Marco Bueso y Teresa Valls Martínez, de origen muy humilde, se dedicaban al oficio de alpargateros, tradición artesanal muy arraigada en la zona desde el siglo XVII que se traduce en la actualidad en una desarrollada industria dedicada a la fabricación de calzado de alta calidad.
Era costumbre en esa época debido a las necesidades apremiantes de las familias obreras que los hijos menores colaborasen en la maltrecha economía familiar ejerciendo en los oficios más básicos y peor remunerados. Hoy en día sería delito y considerado como explotación infantil, pero en el siglo XIX era una práctica habitual entre las capas sociales más modestas. Con tan solo cuatro años, Estanislao provisto de un capazo recogía el abono animal que producían las caballerizas a su paso por el camino de Nules. Un oficio que desempeñaban los desaparecidos fematers. Su hermano Manuel, seis años mayor, ayudaba al padre en el proceso de producción de las alpargatas ejerciendo de menaor, que consistía en hacer rodar con una manivela la Mena, una especie de rueca del tamaño de una rueda de carro que servía para hilar el cáñamo en unos carretes y fabricar cuerda. El resto de familia hasta ese momento se completaba con la pequeña Teresa, nacida en 1875.

Traslado a Valencia
Debido a un accidente sufrido por Manuel en un ojo jugando con una caña y su agravamiento progresivo con el riesgo de quedarse totalmente ciego, la familia Marco decide en 1879 trasladarse a Valencia para que pueda recibir el tratamiento médico adecuado. Venden los pocos bienes que tenían consistentes en un banco de madera para coser suelas de alpargatas y un trozo de terreno conocido como La Pedrera por el que les dieron cinco duros. Entre los bártulos que llevaban se hallaba una octavilla que empezaba a tocar Manuel, al que lo inició en su proceso de convalecencia un músico aficionado llamado Chisvert y una guitarra que el padre tocaba para acompañar canciones. Este infortunio cambiaría el destino y la vida del jovencísimo Estanislao y su familia que comenzará a introducirse en el ambiente musical de la época desde la base más popular hasta desarrollar una carrera plagada de éxitos y reconocimientos nacionales e internacionales.

Una vez instalados en la capital, se hospedan primero en casa de unos familiares en el camino de Barcelona y después se trasladan a una casa alquilada en la calle Sagunto. Estanislao comienza a asistir a la Escuela Primaria por la tarde ya que por las mañanas acompañaba a su padre y su hermano en las actuaciones callejeras que realizaban para poder subsistir, cantando canciones y tonadillas populares por plazas y mercados.
Manuel recibe tratamiento diario y totalmente gratuito del oculista Luis Más logrando salvar la poca vista que le quedaba y tras conseguir los permisos municipales necesarios es admitido como alumno en la Escuela Pública Elemental para niños y adultos ciegos dirigida por Vicente Daroca Hueso, situada en el segundo piso del nº 3 de la plaza del Horno Quemado, hoy plaza Beneyto y Coll. En dicha escuela, además de las enseñanzas básicas de lectura y escritura también se impartían clases de solfeo y piano adaptados a invidentes.
Aprovechando que en el primer piso del mismo edificio se encontraba la Escuela Municipal de Música dirigida por el compositor Manuel Penella Raga comenzaría también a recibir clases con la notación escrita, realizando grandes progresos. Por esta escuela pasarían excelentes músicos y artistas como el pianista José Bellver, el compositor Vicente Peydró, el escritor Vicente Blasco Ibáñez o el pintor Joaquín Sorolla.
Todos los progresos y conocimientos musicales que obtenía Manuel revertían en Estanislao, recibiendo las primeras nociones de solfeo y piano. El padre le enseñaría los conocimientos básicos de la guitarra y para ampliar su formación solían acudir todos los domingos por la noche al café de Venecia, situado en la calle del Mar, para escuchar los conciertos que daban el célebre bandurrista Carlos Terraza y el guitarrista Paco Rocamora.
Primeras actuaciones
En 1880, con tan solo siete años, realiza su debut con un repertorio de varias piezas fáciles actuando junto a su inseparable hermano a la bandurria en la plaza San Luis Beltrán, contigua al Almudín, donde pensaban obtener un gran éxito por ser el centro de reunión de molineros y cerealistas.
Pero nada más lejos de la realidad ya que al poco de comenzar fueron detenidos por los guardias municipales bajo la acusación de vagabundos y resistencia a la autoridad siendo encarcelados durante diez días.

Desde que tuvieron el percance de la prisión el padre siempre les acompañó y su campo de operaciones, que en un principio fueron las calles céntricas de Valencia, se amplió a diversas fondas y restaurantes obteniendo permiso de los dueños para actuar durante las comidas. En Valencia se conocía a Estanislao como “el chiquet de la guitarra que abulta més qu´ell” ya que, puesta la guitarra en posición vertical, venían a tener la misma altura.
En 1882 encargan una guitarra y una bandurria en la casa Sentchordi e inician la primera gira que les llevará por la provincia de Castellón de la Plana actuando en Casinos y Sociedades de Sagunto, Alfara, Algimia, Almenara, Chilches, Nules, Burriana, Villarreal, Castellón, Almazora y Vall d´Uixó.
Tuvieron la suerte de conocer a Tomás Rico, empresario del Teatro Principal de Valencia, quién les autorizó la entrada libre por la puerta del escenario que daba al foso donde se reunían los músicos de la orquesta durante el entreacto.
El continuo roce con los profesores de la orquesta les hizo conocer muchos detalles de interpretación y técnica musical que antes desconocían además de tener la gran oportunidad de escuchar y ver en directo a los grandes artistas del momento como el violinista Pablo Sarasate, la soprano madrileña Adelina Patti, el tenor Francisco Viñas o el pianista Anton Rubinstein.
Una posición privilegiada que permitía observar desde bambalinas todo lo que acontecía delante y detrás del escenario. Entre las anécdotas más curiosas e interesantes que Estanislao relata en sus memorias destacaré la referente al violinista Sarasate que visitó Valencia en 1886:

“Al poco tiempo vino a dar dos conciertos el gran violinista español Pablo Sarasate. Este iba siempre acompañado de una hermana suya. Llegaba muy temprano al teatro y hasta la hora del concierto no cesaba de ejecutar los pasajes más comprometidos del programa. Llegada la hora del concierto, cogía la hermana el Stradivarius y al llegar a la primera caja de bastidores, le entregaba el instrumento, se daban un beso, se santiguaba y salía a escena para entusiasmar al público”.
Debido al interés mostrado con su asiduidad al Teatro Principal los hermanos Marco fueron contratados para actuar en muchas ocasiones por algunas compañías de teatro, ópera y zarzuela. La primera colaboración con el teatro consistió en tocar entre bastidores durante la representación de “El Alcalde de Zalamea” a cargo de una compañía dramática integrada por Rafael Calvo, Antonio Vico, Donato Jiménez, Ricardo Calvo y Agapito Cuevas. Participan en el estreno en Valencia de la zarzuela en tres actos de Ruperto Chapí, La Bruja, con libreto de Ramón Carrión y Vital Aza. Ellos son los encargados de organizar una rondalla de guitarras, laúdes y bandurrias para la ejecución del Pasacalle y la Jota final del primer acto. Los componentes de dicha rondalla eran ciegos la mayoría de ellos y constaba de 24 individuos, a los que hubo necesidad de enseñarles las partituras de memoria.

